"La Salvación viene de los judíos" (Juan 4,22) "Al judío primeramente y también a las naciones..." (Romanos 1,16). "En cada Cristiano hay un Judío" (Papa Francisco) "Jesús es Judío y lo será para siempre" (Juan Pablo II)

sábado, 18 de septiembre de 2021

*Santa Misa*


 *Santa Misa*

Asociación de Católicos con el carisma hebraico y Tradición hebrea Mashiaj

*Todos los martes*

 

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*8:00 Pm*}  Venezuela, Bolivia y Paraguay.

*9:00 Pm*} Argentina, Brasil, Uruguay y Chile.

*7:00 Pm*} México, Panamá, Colombia, Perú y Ecuador.

*6:00 Pm*} Centroamérica.


*Santa Missa*


 

*Santa Missa*

Associação de Católicos com o Carisma Hebreu e Tradição Hebraica Mashiach

 *Todas as terças-feiras* às*

 

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  *20h*: Venezuela, Bolívia e Paraguai.

 *21:00h*: Argentina, Brasil, Uruguai e Chile.

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 *18:00* h: América Central.

viernes, 17 de septiembre de 2021

Pensamiento 1


 Creer y amar a Yeshúa no es abandonar las costumbres judías; sea árabe, sefardí, ashkenazi o de cualquier otra tradición, es servir, amar y perdonar. Es el culmen de la Torá

Pbro. Aharon Cohen

(Cf. Mt 5, 18; Gal 5, 14; Lv 19, 18; Rm 13, 10; 1 Cor 13, 4-7.13; 1 Jn 4, 8; 5, 3; 1 P 4, 8; Santiago 2, 8-12)

miércoles, 15 de septiembre de 2021

Santa Misa con EvangelizACIÓN 2000


Hoy, la fiesta de Yom Kippur o Día del Perdón


 Hoy, la fiesta de Yom Kippur o Día del Perdón nos recuerda que el juicio de Hashem es proporcional a nuestro juicio, como Yeshúa nos enseña: "Perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden", y "Con la vara que midan serán medidos".

En esta fecha debemos recordar la expiación hecha por haMashíaj en favor de nosotros en la cruz, la cual nos abre el paso al Qadosh haQedoshim (el Santo de los santos), lugar donde reside la presencia del Eterno, amparados por Yeshúa, el auténtico y definitivo Kohen Gadol (Sumo Sacerdote), que en la cruz fue Sacerdote, altar y víctima.
Un dato muy interesante es que la noche anterior a Yom Kippur, el Kohen Gadol no dormía, sino velaba orando y leyendo parashot y haftarot (secciones de la Torá y textos de los Nebiím) como preparación para el sacrificio expiatorio, en el cual se pedía perdón por los pecados de Israel pronunciando el Nombre del Eterno dentro del Qadosh haQedoshim en el Beit haMikdash (Templo de Yerushalaim), y hemos de notar que Yeshúa no durmió la noche anterior a su crucifixión, sino que se la pasó orando para prepararse a su sacrificio en la cruz, cumpliendo en su persona lo anunciado por los Nebiím (Profetas) y perdonando a todos, comenzando por sus verdugos, y no solo pronunciando el Shem haMemforash (Nombre inefable), sino más aún: Era Elohim mismo en la persona del Hijo quien moría en la cruz suspendido entre el cielo y la tierra, ofreciéndose como la víctima propiciatoria definitiva.
Hoy, cada Eucaristía es Yom Kippur, pues cada día en el altar se ofrece incruentamente la misma víctima de aquel Viernes santo.
También, cada vez que acudimos al sacramento de la reconciliación es Yom Kippur, pues nos presentamos en el tribunal de Hashem y se nos declara inocentes al mostrar nuestro arrepentimiento.
Recomendamos a todos leer en su integridad la Carta a los Hebreos, donde podremos ver con mayor claridad el sentido de esta celebración.
- Abbir ben Ismael.

En este tiempo de Yom Kipur


En este tiempo de Yom Kipur, el Día de Arrepentimiento y Perdón, el cual vivimos cada día en La Santa Eucaristía y en el Sacramento del Perdón de los pecados: yo, Carlos Alberto Monasterio Yunis, quiero:

 

Pedirte perdón:

“Si te herí con mis palabras, con mis acciones, con mis gestos, en un mal entendido te pido perdón. Si en algo no te pude ayudar, te pido comprensión, y si me ayudaste, te quiero dar las gracias de todo corazón”

 

También hoy quiero decirte que olvido:

“Si me heriste, si hablaste mal de mí, si hiciste algo contra mí, hoy decido perdonar todo junto con  la ofensa y liberarme del peso del rencor”.

 

Que el Creador y Padre Eterno nos  bendiga! Y escriba nuestros nombres en el Libro de la Vida.

Shaná Tová Umetuká

(Un año bueno y dulce) Shalom e bendiciones para todos ustedes.

domingo, 12 de septiembre de 2021

Comentario al Evangelio del XXIV Domingo Ordinario, Ciclo B.


 Comentario al Evangelio del XXIV Domingo Ordinario, Ciclo B.

Evangelio de Marcos 8,27-35.
Cerca de la ciudad de Cesarea de Filipos, caminan Yeshúa y sus talmidim (discípulos); la mañana es fresca y tranquila. En ese momento, Yeshúa pregunta a sus amigos: "¿quién dicen los hombres que soy yo?"
Como Yeshúa no se ha pronunciado sobre su identidad y el poder y autoridad con que hace señales milagrosas, la gente hace lo propio y lo asocia con figuras del pasado.
"Unos dicen que eres Yojanán haMatvil (Juan el Bautista) -por su predicación acerca del Maljut haShamáyim (Reino de los Cielos)-; otros, que eres Eliyahu haNabí (el Profeta Elías)- por los milagros realizados-, y otros, que eres alguno de haNebiím (los Profetas)..."
Y Yeshúa, con gran curiosidad, pregunta a sus talmidim: "y para ustedes, ¿quién soy yo?".
El silencio cae sobre los talmidim, que no saben qué decir, pero Kefa (Pedro) toma la palabra y dice con firmeza: "Tú eres haMashíaj (el Mesías)".
Yeshúa lo escucha complacido, pero le ordena a sus amigos que no digan nada del carácter mesiánico de su persona, pues podría ser malinterpretado por la gente, ya que años atrás, las ciudades de Séforis y la misma Cesarea de Filipos, cerca de donde están, habían sido destruidas y sus gentes masacradas por los romanos debido a algunos individuos que se habían autoproclamado como haMashíaj.
El mesianismo de Yeshúa no es político ni tiene aspiraciones al trono; su mesianismo es de amor, servicio y misericordia, sin ningún interés por el poder político.
Y entonces dice sin ningún tapujo a sus talmidim que el Ben haAdam (Hijo del Hombre) tendrá que sufrir mucho, y que será rechazado por los zekenim (ancianos), por los kohanim hagedolim (sumos sacerdotes) y por los soferim (escribas). Les dice que será asesinado, pero que resucitará a los tres días...
Los talmidim están en shock. ¡No puede ser posible! ¿haMashíaj, el liberador de Israel y hacedor de portentos no será aceptado por los líderes religiosos de Israel y será torturado y ejecutado, como si fuera un vil criminal?
Kefa, desconcertado, no puede aceptar tal destino para haMashíaj, y se lleva a Yeshúa aparte de los demás y comienza a reprenderlo, pero Yeshúa lo mira y mira a sus talmidim y dice enérgicamente para todos: "¡quítate de mi vista, hasatán!". Con esta expresión, de ninguna manera está llamando "diablo" a Kefa o insinúa que está poseído; "satán" es también un adjetivo que significa "estorbar", "obstaculizar", "adversario", "hostil". Teniendo esto en cuenta, vemos con claridad que Yeshúa en realidad le echa en cara a Kefa que con su actitud es adverso y hostil hacia su misión redentora, pues su concepto de haMashíaj es igual que el de la gente, y no ve cómo es haMashíaj tal y como Adonai lo está demostrando en Yeshúa... Además de que si Kefa hubiera escuchado bien, no se habría alborotado, pues Yeshúa no habló solo de muerte, sino también de resurrección...
Dicho esto, Yeshúa llama a la gente, y junto a sus talmidim les dice: "Si alguno de ustedes quiere ser mi talmid (discípulo), olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda la vida por causa mía y por aceptar el evangelio, la salvará."
Si bien hoy en día llamamos "cruz" a los sufrimientos cotidianos, en tiempos de Yeshúa la posibilidad de ser crucificado era muy real. Anunciar en un territorio dominado por Roma la inminente llegada de un reino ajeno al del César era peligroso, y la legislación romana lo consideraba sedición y lo castigaba con la cruz bajo cargos de lesa majestad. Yeshúa sabe que arriesga su vida al anunciar el Maljut haShamáyim, y quienes quieran ser sus talmidim deben correr el riesgo de poner en juego sus vidas, por lo cual Yeshúa exige una total renuncia a los bienes materiales, pero sobre todo, una total disposición al servicio a los demás y al martirio, pues al igual que Él, sus talmidim nunca serán comprendidos, y siempre serán malinterpretados por las filosofías e ideologías vigentes.
Al igual que Yeshúa, los talmidim no deben buscar ni esperar el triunfo humano, sino solo la aprobación del Padre Eterno, y deben ser capaces de entregar la vida por Yeshúa y sus hermanos los seres humanos.
Solo así, el talmid puede ser un cristiano de verdad.
- Abbir ben Ismael.

HISTORIA DE LA ASOCIACIÓN MASHIAJ DE HEBREOS CATÓLICOS


*HISTORIA DE LA ASOCIACIÓN MASHIAJ DE HEBREOS CATÓLICOS*

 

*Inicios*:

    La Asociación Mashiaj, lleva 24 años trabajando por  rescatar y promover el carisma hebraico en sus asociados y procurando  dar a conocer esta espiritualidad en la Iglesia Católica.

 

  Fue fundada el 29 de setiembre de 1997, Fiesta de los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, en la ciudad de Maracay en Venezuela, en medio de una colonia de católicos de origen árabe, estas personas, guardaban en secreto, algunas prácticas de la tradición hebrea, entre ellas, la circuncisión a los niños y la recepción del Shabbat el viernes por la tarde. -Es sabido que muchos de los judíos expulsados de España, algunos obligados a convertirse al cristianismo (Anusim) y que escapaban de la Inquisición, se dirigieron al norte de África, a Marruecos, en donde reinaba la cultura árabe, y donde ya existían numerosas y antiguas colonias judías: Casablanca, Fez, Marrakech, Tetuán, Tánger y otras, conservando sus costumbres y liturgias religiosas; con el tiempo, emigraron de allí hacia diferentes países de América-.

 

  Fue la Iniciativa del joven Hernán Díaz, quien junto a su madre adoptiva, Olga Esperanza Soler, la cual siendo también descendiente de judíos árabes se había ganado la confianza de estas personas, con ella, se acercó a esta comunidad y les anuncio el Kerigma, más tarde, siendo ordenado sacerdote, el 4 de agosto del 2007, celebraba con ellos la Santa Eucaristía y según su testimonio, lo hacían con mucho fervor. Cuenta el Padre Hernán, que en los inicios de esta comunidad, el “Ruaj HaKodesh” el Espíritu Santo, se manifestó de formas extraordinarias, eso nos recuerda los comienzos de la Comunidad Cristiana en Jerusalém.

 

*Antecedentes*:

  Hernán José Díaz González, nació  San Fernando de Apure, Venezuela, el 19 de junio de 1977 (19 de Siván del 5737, según el calendario hebreo) por su lado materno, de una etnia aborigen y descendiente Sefardí Marroquí. Fue bautizado en la Parroquia de Nuestra Señora de la Luz en Caicara del Orinoco, Venezuela.  Recibió enseñanzas rabínicas y costumbres hebreas de su abuelo Guillermo Díaz, quien le dio al joven Hernán el nombre hebreo de Aharón Yosef Cohen Tapiero y la herencia de su bisabuelo Rabino Don Aron Díaz Tapiero- Cohen, Judío Sefaradí conservador, en el año que estuvo viviendo con él. Como el mismo Padre Aarón lo afirma: “He heredado el gen de mi abuelo y bisabuelo “Cohen” (Sacerdote en hebreo), soy descendiente de Aharon el hermano de Moisés de la Tribu de Levi, esto quiere decir que tengo dos sacerdocios: el levítico y el de Jesucristo en el Ministerio del Orden. El Verdadero nombre y apellidos de mi Bisabuelo eran Aron Tapiero Cohen, pero por amenazas de muerte, se cambió a Aron Díaz Tapiero y así todos sus hijos, de manera que toda nuestra familia Díaz es descendiente de judíos”.  

 

 “El Rabino, Don Aron, nació en Tánger Marruecos en 1877, vivió en la ciudad de Lamas Perú y falleció en 1946 en la ciudad de Tingo Maria, Lima Perú. Los judíos eran errantes y perseguidos  por su creencia religiosa y ellos por seguridad se cambiaban de nombre y apellidos” (De la biografía escrita por su nieto: Moshe Tapiero cohen, judío sefaradí conservador, ciudadano Israelí).

 

  La madre de Hernán se llama Clelia Mercedes González Macapio, cuando se casó perdió el apellido Macapio y conservó el González de su madre.  Su padre falleció cuando el niño tenía 3 años. Su madre  también es de herencia judía descendiente de los indígenas judíos Marroquí, el Padre Aharon recuerda como de niño miraba a su madre encender las velas del Shabbat los viernes por la tarde y recitar la oración de bendición: “Baruj ata Adonai, Eloheinu Melej Ha’Olam, asher Qideshanu Bemishvotav, Vetsivanu lehadli ner shel Shabbat”.  Bendito eres tu Adonai Señor Nuestro, Rey del Universo, que nos santificas con tus Mitzvot y nos mandas encender las velas para el Shabbat. Se realizaba en secreto y doña Clelia colocaba una imagen de la Virgen, por si alguien llegaba, que pensara que le estaban rezando a la Virgen María. La herencia la transmitió la abuela, que en sus últimos momentos les dijo que ella era indígena, pero no como los demás, que venía de las montañas de adentro, muy lejos y que eran indios judíos. Vale la pena mencionar al respecto que se han descubierto judíos de raza mixta de Marruecos y descendientes de indígenas que viven en las cuencas amazónicas de Brasil y Perú, muchos de ellos fueron  llevados en 1990 a Israel y se han reintegrado a la comunidad judía. Estos son los antecedentes familiares del Padre Aharon Cohen Tapiero Fundador de Mashiaj.

 

  La Asociación en sus inicios no se llamaba Mashiaj, al principio se le quiso llamar Comunidad Adonai pero se abandonó porque apareció una propagada vocacional en Caracas con este nombre, se le dio entonces, el mismo nombre pero en griego “Kirios”, ambos significan “Mi Señor”. De nuevo aparece por ahí una comunidad o una revista, el Padre no recuerda bien, llamada así,  decidieron por lo tanto, usar la expresión griega “Xristos” que quiere decir Cristo o Mesías,  por lo que se llamó “Mi Xristos”. Esta serie de cambios se dieron paulatinamente, paso cierto tiempo entre una y otra, hasta que se fijó definitivamente la expresión Cristo en Hebreo MASHIAJ y debido a su expansión, adquirió el estatus de asociación. “El Santo Rosario en hebreo fortaleció y animó a las familias a formar havurot (Pequeñas comunidades), bajo el pastoreo del joven Aarón y mantener una unidad en la identidad judía en torno a la Eucaristía” (Takanonim- Estatutos- Introducción).

 

  El Padre Aarón, fundó la Comunidad Mashiaj, inspirado en el apostolado de la Obra de Santiago en el Estado de Israel, considerada nuestra Comunidad Madre, teniendo en cuenta la experiencia de la Asociación Internacional de Hebreos Católicos, fundada en 1987 por el converso y fraile carmelita Padre Elías Friedman. Con ellos nuestra Asociación tiene hasta el día de hoy relaciones de cooperación mutuas, y el encargo de atender a los hebreos católicos de habla hispana.

 

 “La Comunidad Mashiaj cumple las profecías indicadas en el Catecismo de la Iglesia Católica en su numeral 674, porque reconocen al Mesías en la predicación kerigmática, llevados a congregarse en torno a la Mesa Eucarística. Es el tiempo de la restauración universal en que los judíos podrán vivir su identidad hebrea en el seno de la Iglesia católica” (Ídem). De esta restauración Han surgido grandes personalidades judías que aceptaron a Jesús de Nazareth como el Mesías esperado por Israel, entre ellos, los Rabinos Eugenio Zolli y Paul Drach, Edith Stein (Santa Teresa de la Cruz), los luego Sacerdotes, Francis y Paul Libermann, Teodore y Alfonso Ratisbone, Herman Cohen, Arthur Klyber, Elías Friedman, el Cardenal Jean-Marie Lustiger y los Papas y Santos, Juan XIII, Pablo VI y Juan Pablo II, ellos han sido los antecesores de este apostolado para la restauración y salvación del pueblo judío al interior de la Iglesia Católica. (Cf. Introd. Takanonim). Tampoco debemos olvidar que miles de judíos en el tiempo de la Inquisición Española optaron por ser bautizados en vez del exilio y de ellos surgieron obispos, cardenales y santos sacerdotes y monjas de ascendencia judía, por ejemplo: Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. (Ídem).

 

  *Destinatarios*:

  Esta Asociación, tiene como objetivo principal, la preservación de la identidad y cultura de los judíos bautizados  en la Iglesia y de despertar las almas de los B’nei Anusim, para que retornen a sus raíces, identidad y cultura judías en el seno de la Iglesia Católica, en donde judíos y gentiles formamos un solo pueblo (Cf Ef 2,14). Los católicos de tradición hebrea, también conocidos como “hebreo católicos” o “judío católicos”, somos fieles bautizados de origen judío, algunos hemos regresdo a nuestras raices, otros no hemos abandonado el judaísmo, sino que encontramos en la persona de Jesucristo y en la misión de la Iglesia Catolica, el complemento y plenitud de nuestra identidad judía y nuestra historia milenaria. La Comunidad Mashiaj, acoge a cualquier católico de origen judío de cualquier etnia y corriente, pero nuestra vocación tiene el sello de un don especial del Eterno, la predilección por nuestros hermanos bautizados de la etnia sefardí, tanto de ascendencia directa como de los Anusim. Los B’nei Anusim, literalmente “hijos de forzados”, son los fieles bautizados en la Iglesia Católica que descienden de aquellas familias judías provenientes de España, que emigraron hacia Portugal, Marruecos y América Latina huyendo de los efectos políticos, sociales y religiosos, producto del Decreto de Expulsión emitido por los Reyes Católicos en 1942 y los procesos del Tribunal de  la inquisición en el Nuevo Mundo durante los Siglos XVI, XVII y XVIII… familias que, por diversos motivos, se bautizaron y perdieron , parcial o casi totalmente y con el paso de las generaciones su tradición, su legado cultural e histórico. Estas familias fueron denominadas despectivamente como “Marranos”, por expresar públicamente una vida y fe católica romana, mientras en su vida íntima continuaban viviendo, en parte o plenamente, su cultura judía, y así la transmitían a sus hijos bajo la figura de “tradiciones de familia “sin mayor información al respecto; o bien familias que se refugiaron en el Cripto-judaísmo (de forma oculta) hasta nuestros días. Tenemos la plena convicción de que los bautizados descendientes de los Anusim, que se acercan de manera libre y voluntaria  a la Comunidad Mashiaj, tienen todo el derecho moral e histórico de ser reinsertados en la nación judía, y creemos que es en el seno de la Iglesia Católica como se puede lograr la vivencia plena, abierta y absoluta del judaísmo.

 

  Esta atención pastoral debe basarse en el respeto y valoración de la identidad judía y el rechazo a la asimilación, entendida como la pérdida de la forma de vida judía al interior de la Iglesia, debe alentar a que los bautizados de origen judío se sientan y vivan como judíos que saben y aman a Yeshua, Jesús de Nazareth, sin perder su identidad y ancestrales tradiciones en fidelidad a la Tradición Apostólica y el Magisterio de la Iglesia.

 

 “Por tanto, esta pastoral que estuvo presente desde la predicación primitiva y que ha sido restaurada en estos últimos tiempos por clérigos judíos, señal del inminente regreso del Mesías, busca trabajar juntamente con lo que establezca el Magisterio de la Iglesia en su relación con el judaísmo” (Takanonim, Apostolado. Art 1, 4) Cabe rescatar, según sigue este artículo, que además de este apostolado, considerado “ad intra” (hacia adentro), tenemos el apostolado “ad extra” (hacia afuera) que es la misión de la Iglesia de anunciar a Cristo a todas las naciones: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura” (Mc 16,15).

 

 

 *Desarrollo y expansión*:

   Hasta el 2007, año en que el Padre Aarón Cohen Tapiero fue Ordenado Sacerdote en la Diócesis de Maracay, la Comunidad solo se hallaba en ese lugar, luego se fue extendiendo a otros Estados de Venezuela  por familias y personas católicas que frecuentaban la Eucaristía Dominical y un fuerte amor a Nuestra Señora, y así como las anteriores, observaban sus costumbres judías en secreto. De allí y hasta la fecha, se ha ido difundiendo por otros países de Latinoamérica, llegando a México, donde hay una de las comunidades más nutridas e incluso hasta el otro lado del Atlántico, a España, nuestra querida Sefarad, de donde surgió todo. La comunidad Mashiaj tiene miembros, familias y havurot de “Katolím shel minhág ivrim”, Católicos de Tradición hebrea en Venezuela, Perú, Brasil, Chile, Colombia, Argentina, Bolivia, Costa Rica, Nicaragua, México, Estados Unidos, España y Alemania; posee un Consejo General presidido por el Padre Aharon y formado por Sacerdotes y miembros representantes de diferentes países.

 

  Hasta el 2020, la Asociación ha recibido a través de un periodo de formación de 2 a 3 años, que culmina con una ceremonia de Teshuvá (Regreso o inserción) alrededor de unos ciento treinta B’nei Anusim, como católicos de tradición hebrea, a estos se les exige aportar un documento con los Sacramentos recibidos y otros requisitos, y ha aceptado como socios, amigos del carisma hebraico, una gran cantidad de católicos de origen gentil, los cuales aman este estilo de vida y se sienten como decía el Papa Pio XI “espiritualmente semitas” o como lo dice el Papa Francisco: “En cada cristiano hay un judío”

 

 La Asociación Mashiaj no es un sincretismo o mezcla de religiones, en primer lugar porque el cristianismo procede del judaísmo y como enseñaba San Juan Pablo II el judaísmo no es extrínseco sino intrínseco a la fe cristiana y segundo, porque lo concebimos y entendemos no como religión sino como una identidad étnico cultural del pueblo judío, es decir, más que de religión judía hablamos de pueblo Judío.

 

  Además, debe quedar claro, que los católicos de origen gentil no tienen necesidad alguna de hacerse judíos, ya que por la fe en el Mesías se hacen participes de las bendiciones y promesas dadas al por el Eterno al Pueblo de Israel,  (Ver Efesios 2, 11-19). Asimismo, los que son judíos creyentes en el Mesías Yeshúa, no están obligados a abandonar la Toráh judía (1 Corintios 7, 17-24) Toráh que el mismo Jesús no vino a abolir sino a dar plenitud (Mateo 5,17). Estas verdades expresadas acá, encierran una mayor, si nos acercamos a la cultura y tradiciones judías lo hacemos con el fin de enriquecer nuestra identidad, pero nunca con la esperanza de encontrar en ellas salvación, es por eso que deploramos todo afán de judaizar a los gentiles, pues la Salvación la encontramos los miembros de la Comunidad, ya sean judíos o gentiles, únicamente en la fe en Jesús el Mesías.

 

*Conclusión*:

  La Asociación de Hebreos Católicos de Tradición Hebrea y Carisma Hebraico, cuenta actualmente con Estatutos bien definidos, los Takanonim, posee un Consejo General que tiene a la cabeza al mismo Padre fundador Aharón Cohen Tapiero, laicos de los diferentes países y sacerdotes asesores miembros. A pesar de las dificultades que encontramos, todos los integrantes de la Comunidad, sabemos, por la fe, que el Santo Bendito Sea, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, no abandona “su obra”, sino que se complace en hacerla fructificar con el paso del tiempo, de manera lenta pero firme y segura. Hay tiempos de quietud mas no de  estancamiento; hay tiempos en lo que es necesario remover lo ambiguo y lo que pueda ser causa de confusión, para que permanezca lo concreto y lo que aclara. Hay tiempos en los que pareciera que la comunidad fuese a desaparecer, pero sabemos que hasta en estos tiempos de crisis el Señor Jesús obra para purificar a la comunidad MASHIAJ y hacerla más fuerte y más fructífera.  La vida y el incremento de nuestra asociación, dependen en primer lugar, del misterio y poder de la Gracia. Los hijos de Sion son fieles, ante todo a Jesucristo, a su Evangelio y a su Espíritu, en favor de Israel y para la edificación de la Iglesia.

 

  La vida de cualquier asociación de fieles es un crecimiento incesante en la fidelidad, que exige a veces decisiones costosas y aun dolorosas; así le ha sucedido a nuestro Fundador en diversos momentos de su vida. Hoy como entonces, su llamada de Fundador sigue inspirando y sosteniendo. En comunión con quienes nos han precedido,  seguimos respondiendo con celo ardiente a los llamamientos del Señor, de la Iglesia y del mundo, para procurar la gloria de Dios, en la espera de la salvación plena y completa prometida a nuestro pueblo Israel (Romanos 11,26)… para que el mundo crea que el Santo Bendito Sea envió a su Hijo, Jesús el Mesías y todos sean uno (Juan 17,21).

         

                                 *Investigador: Yosef Halevy Abenazar*.

 

                               09 de septiembre del 2021;  05 del mes de Tishrei, 5782.

sábado, 11 de septiembre de 2021

EL PERDÓN LIBERA


EL PERDÓN LIBERA


“Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa”

(Fórmula I, Acto penitencial. Misal Romano)


Desde la antigüedad diez días después de Yom Teruah -  Rosh Hashaná el Año Nuevo Judío,  Dios decide el destino de toda la humanidad expresando todo su amor el día de Yom Kippur, día de  “Expiación, perdón, arrepentimiento”, y Jesús había predicho ese mismo día de Yom kippur que su amor y salvación se extendería a todo el universo, abriendo como antesala la confesión de Simón Pedro (Cf. Mateo 16, 13-21), para luego  instituir el sacramento de la Penitencia y de la reconciliación conocidos en la Iglesia como sacramento de conversión, Penitencia, confesión, perdón y reconciliación (Cf. Catecismo de la Iglesia Católica 1422-1424), “Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos” (Cf. Jn. 20, 22). Así lo indica la Didajé entre los años 60 -160: “En la reunión de los fieles confesaras tus pecados y no te acercaras a la oración con conciencia mala”   (Cf. Didajé IV, 14).

 

En el judaísmo, hasta el día de hoy en Yom kippur confiesan sus pecados inclinados hacia adelante, con la cabeza baja y golpeándose el pecho. Así sucede en los ritos iniciales de la Santa Misa con la fórmula I del Acto penitencial “Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa” golpeándose el pecho, es decir, es día de perdón “Yom Kipúr” en cada Santa Misa. También cuando se permite la reconciliación de muchos penitentes mediante confesión y absolución general se les invita a arrodillarse o inclinar la cabeza para rezar el “Yo confieso” (Cf. Ritual de la penitencia, capítulo III, nº 61; Concilio Vaticano II, Sacrosanctum Concilium, 26-27). La Iglesia Católica heredó esta Tradición hebrea donde el sumo sacerdote administraba el perdón de los pecados o “sacramento del perdón”, y así se continúa donde los fieles buscan al sacerdote para confesar sus pecados recibiendo la absolución YHVH mismo que los perdona (Cf. Hebreos 9, 7; Éxodo 30, 10; Levítico 16, 2-29; Hebreo 7, 27s), así lo instituyó Jesús nuestro sumo sacerdote (Cf. Jn. 20, 22).

 

El judaísmo no conservó esta tradición porque no tienen Templo, por consiguiente no hay sacerdote que administre el perdón de los pecados de él y los del pueblo, alejándose de muchas tradiciones judías que sólo conservó la Iglesia Católica. La Iglesia Católica conserva el sacramento del Perdón y anima constantemente que nos perdonemos mutuamente por las faltas que cometemos como reza el Padre Nuestro. Esta última la conserva el judaísmo (Mateo 6, 9-13; Ben Sira 28, 2; Mateo 5, 23; 6, 14-15).

 

Según la carta a los Hebreos 9 y 10 y el Evangelio según san Mateo 16 existe una conexión entre Yom Kippur y el sacrificio eucarístico. Documentos procedentes del judaísmo como el Zohar y el Talmud de Jerusalém fijaron un acontecimiento para que fuese recordado de generación en generación. Este texto está indicando indirectamente la conexión que hubo entre el Seder de Pesaj “la ultima cena” el 14 de Nisan con el 15 de Nisan cuando se tenían los sacrificios de Chagigah, con el primer sacrificio a las 9:00 am. Hora en que fue crucificado Yeshúa y a las 3:00 pm, cuando fue sacrificado el segundo cordero en el altar del Templo de Jerusalém ocurrió el sacrificio de Yeshúa en el Altar de la Cruz.

 

Así se menciona en la carta a los Hebreos 9, 20: “Esta es la sangre de la alianza que Dios ha contraído con ustedes” (Cf. Éxodo 24, 8ss) y la Plegaria Eucarística dice así: “…Este es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por ustedes y por muchos para el perdón de los pecados. Haced esto en conmemoración mía” (Plegaria Eucarística, Misal Romano Cf. Mateo 26, 28).

 

Por tanto, la conexión entre Yom Kippur y el sacrificio eucarístico en el altar de la Cruz se debía derramar sangre para recibir el perdón (Cf. Hebreos 9, 22; Misná, Yomá 4,2-3).

 

“En cambio, Cristo se presentó como sumo sacerdote de los bienes futuros, oficiando en una Tienda mayor y más perfecta, no fabricada por mano de hombre, es decir, no de este mundo. Y penetró en el santuario una vez para siempre, no presentando sangre de machos cabríos ni de novillos, sino su propia sangre. De este modo consiguió la liberación definitiva. Y no entró para ofrecerse a sí mismo repetidas veces, como hace el sumo sacerdote, que entra cada año en el santuario con sangre ajena. Para ello tenía que sufrir muchas veces desde la creación del mundo. Pero el hecho es que  se ha manifestado una sola vez ahora, al final de los tiempos, para destruir el pecado mediante su sacrificio”. (Hebreos 9, 11-12.25-27)

 

Por tanto, el arca del testimonio dio su último efecto el día de la crucifixión de Jesús. Y ese mismo año en Yom Kippur, YHVH mostraba a través de una cinta escarlata, si salvaba o no a su pueblo, se sabe que desde ese entonces jamás mostró el perdón de los pecados del pueblo por la tal cinta escarlata, porque ya Jesús había derramado su sangre en el Monte Moriah, “El Trono de YHVH”: “Todos los pecados son perdonados, en este día, las manchas del alma y del cuerpo, todas ese día. Di-s hace penitencia por Israel y los purifica de todos sus pecados y no son acusados ante Él. En este día el sacerdote, hace penitencia por él y por su casa y por los sacerdotes y por todo Israel. Y sabían, por una cinta escarlata, si el sacerdote había tenido éxito. Se sabía si el color de la cinta cambiaba a blanco, que había júbilo en lo alto y en lo bajo, sino, todos quedaban acongojados, sabiendo que su oración no había sido aceptada” (Zohar Vayikrá, sección 3, abreviado).

 

El Talmud es el que suministra el tiempo de este gran acontecimiento, que dejó de ocurrir el año 30 e.C, precisamente cuando fue crucificado Jesús el Nazareno, que al mismo tiempo se rasgó en dos la cortina del Templo (Cf. Mc 15, 37-38).

 

“Originalmente, se acostumbraba amarrar la cinta escarlata en la parte de afuera de la puerta del Templo. Si no se volvía blanca el pueblo se entristecía. Por cuarenta años antes de la destrucción del Templo la cinta nunca se volvió blanca, sino que permanecía roja” (Rosh Hashanáh 31b. Yoma 39b; Aharon Cohen Tapiero. Rabí – Maestro, Venezuela 2008, p 63).

                                                                                                       

La salvación empezó a brillar cada ocho días en la comunidad judeocristiana naciente día de la resurrección del Señor, así como se recuerda en aquel documento donde el gran rey sabio Salomón ofreció el sacrificio de la dedicación y terminación del templo por ocho días (II Macabeos 2, 9-12). También la purificación del templo que los extranjeros lo habían profanado, celebraron con regocijo ocho días de fiesta (Cf. II Macabeos 10, 6; Levítico, 23, 36-44; Números 29,35; Nehemías 8,18). Por tanto, esto hace alusión al primer día de la creación, cuando el Eterno dijo que se hiciera la Luz “Y llamó Dios a la luz día, y a la oscuridad la llamó noche. Y atardeció y amaneció: día primero” (Génesis 1,5). Por lo tanto, la primera Génesis comenzó un domingo en el calendario gregoriano (Cf. Shemó Éxodo 40, 2.12). Así entramos al definitivo descanso sabático como dice el documento “Dies Domini” del Santo Padre Juan Pablo II de feliz memoria en su numeral 8: “En el Nuevo Testamento recibe una nueva luz, la del definitivo “descanso sabático” (Cf. Hebreo 4,9) en el que Cristo mismo entró con su Resurrección y en el que está llamado a entrar el pueblo de Dios, perseverando en su actitud de obediencia filial (cf. Hb 4, 3-16). Es necesario, pues, releer la gran página de la creación y profundizar en la teología del “sábado”, para entrar en la plena comprensión del domingo”.

 

Como vemos el arca del testimonio perdió su efecto, dando paso al sacrificio de Acción de Gracias: Así comenta el Midrash: “En el futuro por venir, todas las ofrendas de sacrificios, serán abolidas, menos las ofrendas de acción de gracias; todas las oraciones serán abolidas, menos las oraciones de agradecimiento” (Vayikrá Rabá 27:12, 9:7).

 

Y también el Talmud dice: “…Dijo Dios: en este mundo, un sacrificio efectuó la expiación de ellos (el Pueblo Judío), pero en el Mundo Venidero perdonaré vuestros pecados sin sacrificios…” (Tanhuma Shemini, párrofo 10).

 

Estos textos están señalando que sólo perdurará el sacrifico de “Acción de Gracias” que en griego se dice “Eucharistia”, es decir “Eucaristía – Acción de Gracias”, el Altar de la Cruz donde se confecciona el Pan Eucarístico. Por tanto, el kabalista Rashi comenta que sólo quedaría el “Korban Todah – Ofrenda de acción de gracias” el cual, cuatro tipos de personas están obligados a agradecer a Di-s. Estas personas simbolizan la humanidad que viene de los cuatro puntos cardinales de la tierra para la “Acción de Gracias”, la Eucaristía al encuentro con el Mashiaj la Luz del Mundo y ser así liberados del pecado. También dice Rashi, que no se trata de sacrificios de animales, sino de vino que se vierte sobre el altar. (Cf. Misnah Beruna 1,14). Sin duda que está señalando que todas las korbanot se volverán abolidas en los tiempos del Mashiaj, con excepción del “Korban Todá”. (Cf. Aharon Cohen Tapiero. Rabí – Maestro, Venezuela 2008, p 65).

 

Para terminar, en los descubrimientos de las cuevas de Qumrán encontraron un texto de 200 años de antigüedad antes de Jesús llamado “El Testamento de los Doce Patriarcas” es decir, de los doce líderes de los hijos de Jacod. En el Testamento de José Dice:

 

“Y vi a una Virgen nacida de la Tribu de Judá y de ella nació un Cordero sin mancha, quien va a salvar a las naciones e Israel de su pecados”.

 

El Testamento de Benjamín dice:

 

“Y va a morir el inocente por los pecadores para salvación de Israel y las naciones” (Conferencia 1. Los Evangelios como literatura judía. Prof. David Sedaca. Raíces Judías del Cristianismo. Moriacollege).

 

Pbro.: Aharon Cohen Tapiero  - Hernán Díaz.

En el amor al Mashiaj.


lunes, 6 de septiembre de 2021

Mensaje de Rosh HaShaná del Padre Fundador para la Asociación Mashiaj

 

Mensaje de Rosh HaShaná del Padre Fundador para la Asociación Mashiaj

 

A toda la Asociación Mashiaj, familiares y amigos les deseo un feliz año Nuevo 5782 en salud y bienestar, dulce como la miel, abundante como las granadas.

 

Finaliza el año y entramos en un tiempo de introspección en Rosh HaShaná y Yom kipur.

 

Es un tiempo para reflexionar cómo estamos llevando nuestra vida en la familia, en la Iglesia, con los demás, sobre todo en nuestra Asociación Mashiaj.

 

Que este año nos ayudemos en oración, compromiso, compasión, comprensión, en amor para que le demos sentido desde nuestra responsabilidad que cada uno tiene para los asociados de Mashiaj y sobre todo los desafíos que tenemos con la humanidad de seguir instaurando el Reino de Hashem.

 

Todos nos sentimos orgullosos de nuestra asociación porque cada año avanzamos en amor y unidad, nos fortalecemos.

 

Sin duda, las fortalezas que tiene la Asociación Mashiaj se debe al compromiso y apoyo de todos los asociados que tienen la convicción que sólo a través del amor a Hashem y el prójimo lograremos transformar al mundo así como preservar nuestra identidad y costumbres.

 

Sigamos superando los obstáculos, todos los desafíos que lleguen en nuestro camino.

 

Los amo mucho, que todos sean inscripto y sellados para un año bueno y dulce. ¡Shana tova u´metuka!

 

Pbro. Padre fundador: Aharon cohen Tapiero – Hernán Díaz


En Portugués: 


Mensagem de Rosh Hashanah do Pai Fundador da Associação Mashiach


 Para toda a Associação Mashiach, família e amigos, desejo um feliz Ano Novo 5782 com saúde e bem-estar, doce como mel, abundante como romãs.


 O ano termina e entramos em um momento de introspecção em Rosh HaShana e Yom Kippur.


 É um momento para refletir sobre como estamos conduzindo nossa vida na família, na Igreja, com os outros, especialmente em nossa Associação Mashiach.


 Que este ano possamos nos ajudar na oração, no compromisso, na compaixão, na compreensão, no amor para que possamos dar sentido à nossa responsabilidade que cada um tem para com os associados de Mashiach e acima de todos os desafios que temos com a humanidade para continuar estabelecendo o Reino de Hashem.


 Estamos todos orgulhosos de nossa associação, porque a cada ano avançamos em amor e união, nos tornamos mais fortes.


 Sem dúvida, os pontos fortes que a Associação Mashiach possui se devem ao empenho e apoio de todos os associados que têm a convicção de que somente através do amor a Hashem e ao próximo seremos capazes de transformar o mundo, bem como preservar nossa identidade e costumes.


 Vamos continuar superando os obstáculos, todos os desafios que surgirem em nosso caminho.


 Eu te amo muito, que todos sejam inscritos e selados por um ano bom e doce.  Shana tova u'metuka!


 Fr.  Fundador: Aharon cohen Tapiero - Hernán Díaz